
Kaspersky ha rastreado el recorrido completo que sigue la información sustraída en campañas de suplantación de identidad, desde su recolección hasta su explotación final, revelando cómo se transforma en un activo valioso para el fraude financiero, el robo de identidad o la extorsión. Algunas cuentas, como las bancarias o de criptomonedas, alcanzan precios medios de 350 y 105 dólares respectivamente y los documentos personales 15 dólares de media.
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