
La reciente denuncia de Endesa por el robo de datos personales de clientes tras un ciberataque ha reavivado la preocupación sobre la seguridad de la información personal cuando son las propias empresas las que sufren una brecha de seguridad. Este tipo de incidentes, cada vez más habituales, generan incertidumbre entre los usuarios, que a menudo desconocen qué información se ha visto comprometida y cómo puede ser utilizada posteriormente por los ciberdelincuentes.
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