Una mala reunión genera más trabajo, reduce la productividad y aumenta el desgaste de los empleados

Las reuniones se han convertido en una pieza clave de la realidad profesional moderna. De media, los empleados destinan hasta 8 horas semanales a estos encuentros. Con ellos, se busca aumentar la colaboración y facilitar la toma de decisiones, pero no siempre cumplen con su objetivo. Actualmente, más de la mitad del tiempo dedicado a reuniones de trabajo es percibido como innecesario, y muchos profesionales acaban la sesión sin tener claros próximos pasos.

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