
Llega Las prisas por recibir los regalos de Reyes convierten estas fechas en uno de los momentos más favorables para el smishing, una modalidad de fraude que se basa en el envío de SMS que suplantan a empresas de mensajería. Los mensajes alertan de supuestos problemas con un envío y piden acciones inmediatas como “pagar una pequeña tasa”, “confirmar datos” o “reprogramar la entrega”. En realidad, el objetivo es redirigir a la víctima a una web fraudulenta para robar credenciales, datos personales o información bancaria.
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