
En un contexto donde la inteligencia artificial interviene de forma creciente en decisiones cotidianas, como la concesión de un crédito, la selección de personal o la atención sanitaria, los ciudadanos se enfrentan al reto de comprender y exigir transparencia sobre cómo y por qué estas tecnologías influyen en sus vidas. Esta toma de conciencia resulta esencial para fortalecer la gobernanza de la IA, ya que solo una ciudadanía informada y activa puede impulsar el uso responsable, ético y justo de estas herramientas en la sociedad.
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