
El auge de las relaciones online y el uso habitual de aplicaciones de citas ha convertido el componente emocional en una de las herramientas más eficaces para los ciberdelincuentes. En fechas señaladas como San Valentín, cuando aumentan las interacciones y los contactos digitales, este tipo de engaños cobra especial relevancia. En este contexto, ESET, compañía líder en ciberseguridad, pone el foco en cómo las estafas románticas pueden ir más allá del fraude económico y convertirse en la puerta de entrada a campañas de espionaje digital.
Sigue leyendo
