Los primeros deportistas de élite nunca imaginaron que la fusión de tecnología y condición física iban a ser dos enclaves fundamentales para ganar una medalla. Con el avance de los tiempos y gracias a la revolución 2.0, el Big Data es el responsable de este cambio, al proporcionar información y estadísticas de interés a entrenadores y deportistas que participan en cualquier evento deportivo.
Una técnica que no solo aporta datos, sino una evaluación detallada y exacta que permite mejorar los puntos de mayor potencialidad del deportista; con el objetivo de maximizar el número de éxitos obtenidos. De este modo, el Big Data está presente y permite:
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