
Fujitsu en los últimos 18 meses ha acelerado su propia transformación digital y la de sus clientes. Aunque también ha entendido la oportunidad de revisar cómo catalizar el cambio sistémico que se ha producido. Porque cuando la pandemia llegó, la prioridad inmediata de la compañía fue permitir que sus empleados siguieran siendo productivos, mientras trabajaban a distancia. Desde entonces, el viaje que ha emprendido ha puesto de manifiesto que la transformación digital efectiva es mucho más que la tecnología que se implanta. Se trata de la cultura, las personas y la mentalidad.
Sigue leyendo





