
En el actual panorama de amenazas, los ciberdelincuentes ya no se conforman con atacar a empleados al azar. Cada vez con más frecuencia, ponen el foco en los perfiles con mayor capacidad de decisión dentro de las organizaciones. Este tipo de ataques, conocidos como whaling o “caza de ballenas”, buscan comprometer a altos directivos para obtener un botín mucho mayor, ya sea en forma de transferencias fraudulentas o acceso a información corporativa sensible.
Sigue leyendo







