
A partir de hoy, cerca de 400 millones de ciudadanos de la Unión Europea verán en las pantallas de sus dispositivos Android y iOS un mensaje, pidiéndoles que escojan su navegador predeterminado. Es una de las consecuencias de la entrada en vigor de la Ley de Mercados Digitales (DMA en sus siglas en inglés) de la Unión Europea, que requiere que las big tech, designadas como guardianes, abran sus plataformas para garantizar una competencia justa.
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