
Un fin de semana sin vigilancia puede bastar para que el cableado recién instalado en una obra desaparezca y, con él, los plazos de entrega. Es una situación que conoce bien el sector residencial, donde el 63,1% de los profesionales asegura haber sufrido robos de cobre. Es la cara menos visible de un fenómeno que en los últimos meses ha saltado a los titulares por los robos en líneas ferroviarias, plantas solares o puntos de recarga de vehículos eléctricos, y por operaciones policiales como la Operación CERES 2.0 de la Guardia Civil en chatarrerías. Pero al otro lado de las vallas de obra, el impacto se mide en retrasos y sobrecostes para las empresas.
Así lo refleja el Informe de Criminalidad 2026 de BauWatch, compañía especializada en videovigilancia móvil con Inteligencia Artificial, elaborado a partir de 4.100 entrevistas a profesionales del sector de la construcción en 11 países europeos. De acuerdo con sus datos, el 50,8% de los encuestados españoles señalan el cobre como el material más sustraído en las obras españolas.
La vivienda, en el punto de mira
El robo de cobre no afecta por igual a todas las obras. Entre los profesionales que trabajan en promoción y rehabilitación de viviendas, el 63,1% sitúa el cobre entre los materiales más robados en sus proyectos, más de 15 puntos por encima de quienes trabajan en construcción comercial (47,2%). El dato contrasta con la evolución general: según el informe, el robo de cobre ha descendido en el conjunto del sector respecto a 2025, cuando lo señalaba el 62,2% de los encuestados. Aun así, sigue siendo el material más sustraído en las obras españolas, por delante de las herramientas (43%) y el cableado (39,8%).
El estudio también analiza qué ocurre con ese material una vez sale de la obra. A los profesionales se les preguntó con qué frecuencia ellos mismos o otras personas de sus obras han recibido ofertas de material sospechoso o robado para el proyecto en el que trabajaban. El 66,2% afirma que ocurre a menudo o de vez en cuando, y sólo un 14,4% asegura que nunca le ha pasado. Para el 28,8%, estas ofertas son frecuentes. Por tipo de obra, la cifra más alta se registra en las infraestructuras viarias y de tráfico, donde el 41,3% de los profesionales las recibe con frecuencia.
En cuanto al perfil de los autores, el 81% de los profesionales que han sufrido un incidente reciente considera que quienes lo cometieron actuaron de forma profesional, y casi uno de cada cuatro (23%) los califica como muy profesionales. La percepción coincide con otra tendencia que recoge el informe: el 61,8% de los profesionales españoles cree que el delito en obra es cada vez más sofisticado, por encima de la media europea (56,9%), y un 34,3% detecta tácticas más sigilosas.
La prevención desde la planificación, clave para evitar retrasos y costes
Estos incidentes tienen un impacto directo en la ejecución de los proyectos. En 2026, el 44,8% de las obras en España sufrieron retrasos a causa de delitos, 6,2 puntos más que el año anterior y por encima de la media europea (40,2%). Además, el 26,9% superó el presupuesto previsto y el 15,5% llegó a paralizarse.
«El debate público sobre el robo de cobre suele centrarse en el vandalismo o en las chatarrerías, pero los datos nos muestran la realidad que se vive dentro de las obras: un tráfico constante de material que alimenta el propio sector y que golpea de lleno la ejecución de los proyectos. Cuando se roba el cableado o el cobre de una obra, no solo se pierde el material, sino que se paralizan los trabajos, generando retrasos de semanas y sobrecostes inasumibles«, explica Ignacio González Medina, director general de BauWatch España.
Por ello, BauWatch recomienda incorporar la seguridad desde las fases de licitación y presupuesto, en lugar de abordarla después de que se produzca un incidente. Entre las medidas que propone están el control de accesos, la protección del material recién instalado y una vigilancia con Inteligencia Artificial que permita detectar y verificar las intrusiones a tiempo, especialmente en los periodos sin actividad, como las noches y los fines de semana.