
La compañía de servicios tecnológicos Kyndryl, ha anunciado hoy que ha completado con éxito un proyecto de colaboración con el Centro de Inteligencia Digital de la Universidad de Alicante (CENID), en el que ha validado herramientas que ayudarán a las organizaciones a acelerar la adopción de la IA mientras mantienen el control de sus datos, la gobernanza y las obligaciones regulatorias.
Mientras la tecnología de Inteligencia Artificial (IA) avanza, la colaboración entre el sector académico y la industria es esencial para lograr herramientas transparentes y útiles, también para las empresas locales. En esta línea, los investigadores de la Universidad de Alicante han desarrollado herramientas con capacidades de IA en español y catalán (según la familia de modelos multilingües públicos de ALIA, proyecto coordinado por el Barcelona SuperComputing Center) para ayudar a las empresas en ciertas tareas como puede ser la detección de fraude. Por su parte, Kyndryl ha aportado su experiencia en tecnología de misión crítica, haciendo un benchmarking de las herramientas desarrolladas frente a las tecnologías de IA estándares del mercado y validando la metodología de desarrollo open-source.
“El trabajo que estamos llevando a cabo en el CENID, en estrecha colaboración con Kyndryl, va a ayudar a insuflar innovación en las organizaciones del ecosistema local, aprovechando el potencial de la IA”, ha comentado Manuel Palomar, director de CENID.
“Este proyecto reafirma nuestro compromiso con la innovación y con los clientes, mientras afianzamos nuestra colaboración con la universidad en el apoyo a los objetivos de transformación del ecosistema social y económico de su entorno”, asegura Salomé Valero, directora de Innovación de Kyndryl España.
A través del proceso de benchmarking, Kyndryl asesoró sobre los indicadores clave en el rendimiento de las herramientas de IA, incluyendo la exactitud, confiabilidad, calidad de las respuestas y adecuación a los casos de uso de negocios. Los resultados demostraron que la aproximación local a la IA puede lograr niveles de ejecución comparables a las soluciones de IA globales, mientras que ofrecen a las organizaciones flexibilidad adicional en cuanto a la localización de los datos, su gobernanza, la gestión del riesgo y los requerimientos normativos.