
Septiembre supone para muchas empresas volver a abrir el correo, recuperar reuniones, ponerse al día con tareas pendientes y reconectar los dispositivos utilizados durante las vacaciones a los sistemas corporativos. Aunque aparentemente no haya ocurrido nada, este cambio de contexto aumenta la exposición a amenazas y hace recomendable revisar los dispositivos antes de reincorporarlos completamente a la actividad de la empresa.
“El riesgo no está únicamente en sufrir un ataque mientras se está de vacaciones. Un dispositivo o unas credenciales comprometidas, archivos descargados o aplicaciones maliciosas instaladas durante esos días, pueden pasar desapercibidos hasta que el empleado vuelve a conectarse a los recursos y redes de la organización”, señala Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España. “Por ejemplo, durante las vacaciones podemos haber escaneado un código QR malicioso en un bar, un restaurante o un hotel y haber introducido nuestras credenciales en una página fraudulenta sin darnos cuenta. Es lo que conocemos como quishing, una amenaza que, según nuestro último informe ESET Threat Report, está registrando un fuerte crecimiento en España y cuyo impacto puede no hacerse evidente directamente”.
A ello se suma otro factor especialmente relevante en septiembre: el cambio brusco de ritmo. La acumulación de correos, solicitudes y tareas pendientes puede favorecer que los usuarios presten menos atención a mensajes fraudulentos que imitan comunicaciones de proveedores, avisos sobre cuentas corporativas, facturas, solicitudes internas o peticiones urgentes.
Cinco revisiones antes de volver a conectarlo todo
ESET, compañía líder en ciberseguridad, y Ontinet.com, distribuidor único de la compañía en España, recomiendan prestar especial atención a cinco aspectos:
- Actualizar los dispositivos: Antes de volver a utilizarlos con normalidad, conviene comprobar que ordenadores, móviles y tabletas tienen instaladas las últimas actualizaciones del sistema operativo, aplicaciones y herramientas de seguridad. Las vulnerabilidades sin corregir siguen siendo una de las vías que pueden aprovechar los atacantes.
- Comprobar qué ha cambiado durante las vacaciones: Aplicaciones desconocidas, extensiones nuevas en el navegador, cambios inesperados en la configuración, ventanas emergentes o comportamientos anómalos pueden ser señales de alerta. Una revisión del dispositivo y un análisis con una solución de seguridad pueden ayudar a detectar posibles amenazas.
- Revisar credenciales y sesiones abiertas: Si durante las vacaciones se ha accedido al correo, almacenamiento en la nube u otros servicios corporativos desde redes o ubicaciones poco habituales, es recomendable comprobar las sesiones activas y cerrar aquellas que ya no sean necesarias. La utilización de contraseñas robustas y únicas, junto con la autenticación multifactor, añade una capa de protección frente al robo de credenciales.
- Extremar la precaución con el correo y los mensajes pendientes: La vuelta al trabajo suele concentrar un elevado volumen de comunicaciones, una circunstancia que los atacantes pueden aprovechar mediante mensajes que solicitan iniciar sesión, descargar un archivo, realizar un pago, escanear un código QR o ejecutar alguna acción urgente. Ante cualquier petición inesperada, conviene verificar el remitente y acceder a los servicios desde sus canales oficiales en lugar de hacerlo desde enlaces recibidos.
- Comprobar las copias de seguridad y las herramientas de protección: La vuelta a la actividad es también una oportunidad para verificar que las copias de seguridad funcionan correctamente y que los mecanismos de protección del endpoint, el correo electrónico y los servicios en la nube continúan activos y correctamente configurados.
Más allá de las precauciones individuales, el regreso tras el verano también ofrece a las organizaciones la oportunidad de revisar si sus mecanismos de protección siguen respondiendo a sus necesidades y si abarcan todos los puntos desde los que actualmente trabajan sus empleados.
“Es un buen momento para revisar si la protección de la empresa sigue cubriendo de forma adecuada todos los puntos desde los que trabajan los empleados, especialmente ahora que dispositivos, correo, servicios en la nube y accesos remotos forman parte del día a día”, señala David Sánchez, director de Canal de Ontinet.com. “Contar con una gestión centralizada permite tener mayor visibilidad sobre ese entorno y detectar con mayor rapidez posibles puntos débiles. Soluciones como ESET PROTECT Complete permiten precisamente integrar desde una misma plataforma la protección de dispositivos, correo electrónico y servicios en la nube”.