WhatsApp, SMS/iMessage y Telegram concentran las estafas por mensajería en España

Three smartphones displaying phishing scam messages in Spanish

El nuevo estudio de Kaspersky “The Great Messaging Heist”1 revela por primera vez hasta qué punto están extendidas las estafas basadas en mensajería instantánea. Las cifras muestran la creciente habilidad de los ciberdelincuentes replicando identidades de marca y logrando realizarlas mediante el uso de la Inteligencia Artificial, que los clientes ya no son capaces de distinguir entre comunicaciones legítimas y fraudulentas de la marca. En España, casi la mitad de estos fraudes se producen a través de SMS/iMessage (47,2%) y WhatsApp (46,0%), mientras que Telegram ya está presente en el 18,4% de los casos.

La suplantación de marcas es uno de los tres tipos más comunes de estafas por mensajería a nivel mundial (31%), mientras que en España la cifra asciende ligeramente al 32%. Más allá del impacto financiero y emocional que tiene sobre las personas, estas estafas están causando daños a largo plazo en las relaciones con los clientes y en su nivel de interacción con las marcas.

El aumento de la desconfianza

Los datos representan una alerta para las marcas que operan hoy en día. Una gran mayoría de consumidores a nivel global (99%) afirma que no confía en ninguna notificación entrante que se emite a través de los canales de mensajería después de haber sido víctima de cualquier estafa. Esto indica que existe una disminución de la confianza en los canales de mensajería digital que las marcas utilizan para comunicarse con sus clientes en el día a día.

Las estafas por mensajería ya no son incidentes que han quedado aislados. Alarmantemente, más de uno de cada cuatro consumidores afectados (28%) afirma haber sido estafado entre tres o más veces, mientras que en España la cifra se sitúa en el 19,6%. Esta frecuencia perpetúa un ciclo en el que la desconfianza continúa creciendo, mientras que la exposición y el riesgo siguen siendo elevados.

Las Apps de mensajería como centros de estafa

Lo más preocupante es que las estafas se producen en los mismos canales en los que las marcas y los consumidores depositan la mayor parte de su confianza. La investigación muestra que casi la mitad (43%) de las estafas comienzan en WhatsApp, seguido de SMS/iMessage (40%) y Facebook (27%). En España, los canales más utilizados por los estafadores son SMS/iMessage (47,2%), WhatsApp (46,0%) y Telegram (18,4%).

Además, casi dos de cada tres estafas (63%) se desarrollan en múltiples plataformas antes de que las víctimas se den cuenta de lo que está ocurriendo. Este enfoque multiplataforma aumenta la credibilidad y hace más difícil la detección de fraude.

“El auge de la suplantación de marcas impulsada por IA representa una sofisticada forma de manipulación emocional, donde los ciberdelincuentes explotan nuestra confianza natural imitando perfectamente a las empresas con las que interactuamos a diario. Al crear falsas alarmas y situaciones de alta presión a través de aplicaciones de mensajería, estos ciberdelincuentes explotan una brecha común de confianza, llevando incluso a las personas más cuidadosas a una falsa sensación de seguridad. Para restaurar la confianza, las empresas deben pasar de una defensa básica a una estrategia más proactiva, cerrando las brechas de información para que los clientes puedan identificar las señales sutiles de una estafa antes de ser engañados y entregar información sensible. Si no cambiamos la forma en que protegemos a las personas detrás de las pantallas, la frustración duradera y los daños financieros provocados por estos ciberataques impulsados por IA seguirán socavando la seguridad de toda la economía digital”, afirma Robert Siciliano, reconocido experto en seguridad y CEO de Protect Now.

Consecuencias emocionales para los consumidores

El impacto que tiene el ser engañado va mucho más allá de la pérdida financiera o de datos, ya que las consecuencias emocionales pueden ser significativas y duraderas.

Inmediatamente después de la estafa, más de la mitad (54%) de las victimas afirmó sentirse enfadada, mientras que el 42% dijo sentirse frustrado y el 38% alterado. A nivel nacional, las emociones registradas después del incidente fueron más intensas: un 54,8% de enfado, un 52,8% de frustración y un 47,2% de malestar. Emociones que con el tiempo no desaparecen. Un promedio de seis meses después, casi la mitad de las víctimas (48%) aseguró que seguía sintiéndose enfadada, mientras que un tercio continuaba frustrado (33%) o alterado (30%). En España, el impacto emocional persistente continúa siendo significativo: un 42% de las víctimas sigue sintiéndose enfadada, un 38,4% frustrada y un 39,6% alterada meses después de la estafa.

Los ciberdelincuentes utilizan la Inteligencia Artificial para perfeccionar sus ciberataques con una velocidad y precisión impecables. Según el estudio, dos tercios (66%) creen que la IA desempeñó un papel en la estafa que experimentaron, incluyendo mensajes redactados (43%), voces sintéticas (31%) o imágenes deepfake (25%). En España, el 48,8% de las victimas cree que la IA estuvo involucrada en la estafa, mientras que el 47,2% identificó mensajes generados por la propia IA.

La investigación subraya la importancia de que las marcas adopten medidas decisivas en la lucha contra las estafas por mensajería. A medida que evolucionan, Kaspersky insiste a las empresas a proteger a sus clientes, empleados e incluso integridad de la marca mediante algún enfoque proactivo:
· Establecer límites de comunicación: especificar qué información la marca nunca podrá solicitar a través de plataformas de mensajería y dirigir a los clientes siempre a canales verificados y confiables para realizar cualquier acción.
· Invertir en herramientas de seguridad: implementar soluciones avanzadas de monitoreo y detección, como Kaspersky Brand Monitoring, para poder identificar la suplantación de marcas en redes sociales, además de garantizar la eliminación de contenido dañino mediante el servicio Kaspersky Takedown service.
· Educar a los consumidores y empleados a como llevar a cabo continuas campañas de concienciación para informar a los clientes sobre las estafas y cómo identificarlas. La formación en concienciación de seguridad de Kaspersky Security Awareness training reduce significativamente el riesgo humano: el 95% de los empleados capacitados puede detectar con éxito ciberataques de phishing.

“La IA ha acelerado las estafas de suplantación de marcas hasta un punto en el que la confianza en los mensajes cotidianos se está erosionando lentamente. Nuestra investigación muestra que las personas encuentran cada vez más difícil distinguir entre mensajes legítimos y fraudulentos y, como resultado, la confianza en las marcas reconocidas está disminuyendo. La misma IA que impulsa las experiencias de los consumidores está siendo utilizada en su contra”. Y concluye: “En respuesta, las empresas deben ir más allá de reaccionar ante incidentes individuales y centrarse en la prevención, mediante capacidades de detección más sólidas, prácticas de comunicación más claras y una educación continua para los clientes”, afirma Maria Isabel Manjarrez, Senior Security Researcher en el Kaspersky’s Global Research & Analysis Team (GReAT).

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