
La creciente digitalización del transporte ha ampliado significativamente la superficie de ataque: ransomware contra fabricantes, sabotaje de flotas, manipulación de envíos y ataques a infraestructuras de recarga eléctrica figuran entre los principales riesgos identificados para 2026.
Los vehículos modernos se han convertido en complejos dispositivos digitales, con amplias capacidades de comunicación remota y conexión constante a infraestructuras en la nube. Esta evolución no solo incrementa las funcionalidades, sino también los riesgos.
En este escenario, la ciberseguridad adquiere una relevancia especial para el sector. Este escenario no es ajeno a España. Según el último balance publicado por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), correspondiente a 2025, el organismo gestionó un total de 122.223 incidentes de ciberseguridad, un 26% más que el año anterior. De los 401 incidentes registrados entre operadores esenciales e importantes, el transporte concentró un 14%, solo por detrás de la banca (34%). El informe pone de relieve el impacto creciente de los ataques en infraestructuras críticas y operadores esenciales, en un contexto de digitalización acelerada.
En este contexto, Kaspersky ha identificado las principales amenazas que podrían afectar a la industria automovilística y a las infraestructuras de transporte en 2026.
Ataques a fabricantes y cadena de suministro
Los ciberataques con motivación económica seguirán siendo predominantes, especialmente mediante ransomware. El objetivo es cifrar archivos, sistemas o redes completas para exigir un rescate, generalmente en criptomonedas, a cambio de restaurar el acceso. Además, podrían producirse nuevas filtraciones de datos confidenciales, tanto de usuarios como relacionados con los movimientos de vehículos.
Otro vector relevante será el ciberataque a la cadena de suministro. Los ciberdelincuentes pueden comprometer a contratistas o proveedores tecnológicos para acceder posteriormente a sistemas críticos de los fabricantes, provocar interrupciones operativas y generar pérdidas económicas.
Las auditorías de seguridad que Kaspersky realiza periódicamente permiten identificar este tipo de vulnerabilidades antes de que sean explotadas.
Flotas, carsharing y logística en el punto de mira
Las infraestructuras de taxis, carsharing, transporte y logística también afrontan riesgos significativos. El robo de datos personales y el acceso a cuentas de usuario siguen siendo objetivos prioritarios para los ciberdelincuentes. Asimismo, los ciberataques de ransomware dirigidos a paralizar sistemas críticos podrían afectar directamente a la operativa empresarial.
Un riesgo especialmente preocupante es el bloqueo remoto de vehículos. Muchas empresas instalan módulos que permiten el control a distancia de los coches. Si los ciberdelincuentes obtienen acceso a estos sistemas, podrían inmovilizar flotas completas con fines de extorsión o sabotaje.
En el ámbito logístico, la manipulación digital de órdenes de transporte puede derivar en el robo físico de mercancías. La digitalización integral de la cadena de suministro permite alterar datos de envío y redirigir cargas a direcciones fraudulentas sin necesidad de intervención física directa.
Infraestructuras de repostaje y recarga eléctrica
Gasolineras y estaciones de recarga de vehículos eléctricos están cada vez más conectadas a infraestructuras cloud. Esta conectividad abre nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes. En 2026 podrían registrarse ciberataques dirigidos a estas plataformas con el objetivo de sustraer combustible o electricidad, así como datos personales de clientes o información asociada a tarjetas de repostaje.
Vulnerabilidades en la arquitectura de los vehículos
La proliferación de vehículos con múltiples unidades de control electrónico (ECU) amplía los posibles puntos de entrada. Errores de implementación y vulnerabilidades técnicas pueden ser explotados para el robo de automóviles.
Un caso reciente demostró que era posible acceder al bus CAN de vehículos de un fabricante a través de un faro, obteniendo posteriormente acceso al sistema de arranque. Los expertos prevén que en 2026 se identificarán nuevas vulnerabilidades con fines similares. Las interfaces potencialmente explotables incluyen el bus CAN, el puerto OBD, puertos Ethernet, módulos NFC, chips Wi-Fi y Bluetooth o el módem LTE.
“Es importante destacar que algunos fabricantes de automóviles han empezado a priorizar la ciberseguridad, demostrando un alto nivel de responsabilidad y preparándose activamente para hacer frente a un amplio abanico de amenazas. Trabajamos estrechamente con estas compañías, realizando auditorías de seguridad periódicas a petición suya, y contribuyendo así a aumentar el nivel de seguridad en toda la cadena de suministro, desde los fabricantes hasta los usuarios finales”, afirma Artem Zinenko, responsable de Investigación y Evaluación de Vulnerabilidades en Kaspersky ICS CERT.
Dado que los sistemas informáticos integrados en los vehículos modernos están directa o indirectamente conectados a Internet, los ataques contra ellos son, en muchos casos, una cuestión de tiempo. Para desarrollar sistemas resistentes, resulta fundamental incorporar principios de seguridad desde las fases de diseño y desarrollo, con el objetivo de mitigar riesgos y reducir la probabilidad de explotación de vulnerabilidades.
Para reducir la exposición a estas amenazas en el sector del transporte y la automoción, los expertos de Kaspersky recomiendan:
• Integrar la ciberseguridad desde el diseño de los vehículos y sus sistemas electrónicos, aplicando principios de “security by design” en todo el ciclo de desarrollo.
• Realizar auditorías de seguridad periódicas para identificar y corregir vulnerabilidades de forma temprana, tanto en fabricantes como en proveedores de la cadena de suministro.
• Proteger los endpoints de redes corporativas e industriales con soluciones especializadas que incluyan protección frente a ransomware y otras amenazas avanzadas.
• Evaluar la implementación de pasarelas seguras que aíslen y controlen las comunicaciones entre los sistemas del vehículo y el exterior. En este ámbito, Kaspersky ha desarrollado Automotive Secure Gateway, basada en el sistema operativo KasperskyOS, diseñada para reforzar la seguridad de la arquitectura electrónica del vehículo.