Hiperconectados, pero desprotegidos: el 88 % de la GenZ en España ha sufrido un incidente de ciberseguridad

Two young adults on a city street looking worriedly at a phone showing a security alert in Spanish.

Aunque pasa más tiempo conectada que ninguna otra generación y se siente cómoda en el entorno digital, la Generación Z– es decir, los nacidos entre 1997 y 2012- adopta menos medidas de protección que el resto de usuarios. Así lo revela un estudio1 del centro de investigación de mercados de Kaspersky, realizado entre 7.200 personas de todo el mundo, que muestra cómo los jóvenes utilizan menos soluciones antivirus para móviles o cambian con menor frecuencia sus contraseñas.

Según la investigación de Kaspersky, el 58% de los jóvenes españoles de la Generación Z afirma pasar más tiempo online que offline, el porcentaje más elevado de todos los grupos analizados. Además, el smartphone ocupa un papel central en su vida digital: el 48% lo identifica como su principal dispositivo para acceder habitualmente a Internet.

Esta elevada conectividad va acompañada de una gran confianza en el entorno digital. Casi la mitad de los jóvenes españoles (41 %) —con edades comprendidas entre los 14 y los 29 años—asegura sentirse seguros utilizando servicios y plataformas digitales. Sin embargo, solo el 37% considera que posee conocimientos avanzados en materia de ciberseguridad, lo que pone de manifiesto la diferencia entre desenvolverse con soltura en Internet y saber protegerse eficazmente frente a las amenazas digitales.

Una falsa sensación de seguridad

Esta confianza no siempre se traduce en hábitos de protección. Solo el 25% de los jóvenes españoles de la Generación Z utiliza soluciones antivirus en sus dispositivos móviles, una cifra significativamente inferior a la registrada entre generaciones de mayor edad. Además, solo uno de cada 3 cambia las contraseñas con frecuencia frente a casi la mitad (46%) de españoles de la generación X.

Las consecuencias ya son evidentes. Casi 9 de cada diez de los jóvenes de la Generación Z en España (88%) afirma haber sufrido algún tipo de incidente relacionado con sus dispositivos, cuentas online o datos personales. Entre los casos más frecuentes, un 19% ha visto comprometida alguna de sus cuentas en redes sociales y un 12% ha perdido el acceso a una cuenta de videojuegos tras sufrir un ataque.

El smartphone concentra la información más valiosa

El estudio también revela que el teléfono móvil almacena algunos de los datos que los jóvenes consideran más importantes. Tanto las fotografías (59%) como los documentos personales (48%) son considerados información crítica. Además, conceden un mayor valor que el resto de las generaciones a los documentos personales almacenados en sus dispositivos, mientras que un 54% sitúa las contraseñas y credenciales de acceso entre los datos más sensibles.

Sin embargo, esta información no siempre está suficientemente protegida. El uso de herramientas de protección digital sigue siendo limitado y solo el 24% realiza copias de seguridad periódicas de la información almacenada en su smartphone.

Esta situación amplía el impacto potencial de un incidente de seguridad. Un teléfono comprometido puede dar acceso a fotografías personales, documentos de identidad, cuentas de correo electrónico, perfiles en redes sociales, servicios financieros y otros elementos clave de la vida digital del usuario.

La protección debe formar parte de los hábitos digitales cotidianos

Los expertos de Kaspersky recomiendan integrar la ciberseguridad en la rutina digital diaria y no limitarla únicamente a reaccionar cuando ya se ha producido un incidente. Una solución de seguridad integral como Kaspersky Premium permite proteger los dispositivos frente a malware, phishing y otras amenazas online. Dado que el smartphone se ha convertido en el principal dispositivo para muchos jóvenes, resulta esencial que la protección abarque tanto el móvil como el ordenador. El uso de herramientas específicas como Kaspersky Password Manager facilita la creación de contraseñas únicas y robustas para cada servicio, almacenándolas de forma segura y reduciendo el impacto que tendría el robo o la filtración de una única contraseña.

Asimismo, al utilizar redes WiFi públicas en cafeterías, aeropuertos, universidades u otros espacios compartidos, el uso de una VPN fiable añade una capa adicional de privacidad al cifrar el tráfico de Internet y proteger la información transmitida.

Como parte de su compromiso con la concienciación en ciberseguridad, Kaspersky ha desarrollado Case 404, un juego interactivo online dirigido especialmente a la Generación Z. A través de una experiencia de investigación inspirada en amenazas reales, los jugadores aprenden a identificar estafas, intentos de phishing y técnicas de secuestro de cuentas habituales en el entorno del gaming, desarrollando habilidades para protegerse mientras disfrutan de su actividad digital habitual.

«La Generación Z ha crecido en un entorno completamente digital, por lo que el uso de servicios online les resulta natural e intuitivo. Sin embargo, esa familiaridad no debe confundirse con conocimientos en ciberseguridad. Saber utilizar aplicaciones, plataformas o dispositivos con soltura no implica necesariamente ser capaz de detectar estafas, gestionar las contraseñas de forma segura o proteger los datos personales. Los resultados demuestran que las herramientas y los hábitos de ciberseguridad deben convertirse en una parte tan natural de la vida digital como enviar mensajes, jugar online o utilizar las redes sociales», afirma Irina Ermilova, vicepresidenta de Consumer Product Management de Kaspersky.

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