
Tenemos el último post de Brad Smith, presidente de Microsoft, centrado en una de las grandes cuestiones del momento: el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, especialmente entre las nuevas generaciones.
El artículo parte de una reacción reciente en varios campus universitarios de EE. UU., donde estudiantes recién graduados mostraron rechazo ante menciones a la IA en discursos de graduación. Para Smith, no es un rechazo a la tecnología, sino una señal clara para el sector: los jóvenes quieren tener voz sobre cuándo, cómo y para qué se utiliza la inteligencia artificial.
Durante el último medio siglo, la generación más joven de personas y trabajadores ha liderado la adopción de nuevas tecnologías digitales. Un nuevo estudio de Microsoft muestra que esta tendencia se mantiene con la IA. En Estados Unidos, las zonas con grandes campus universitarios y una elevada población de jóvenes de entre 18 y 24 años registran las mayores tasas de adopción de inteligencia artificial. Por ello, Microsoft cree que hay que prestar atención a sus cuestiones.
- El presidente de Microsoft incide en que la IA debe entenderse como una herramienta para ampliar las capacidades humanas, no para sustituirlas. Brad Smith recuerda que otras grandes innovaciones —desde la fotografía hasta la computación— también generaron incertidumbre en su momento, pero acabaron impulsando nuevas formas de creatividad, empleo y crecimiento. La clave, apunta, está en no subestimar la capacidad de adaptación y ambición de las personas.
- También reconoce que las preocupaciones son reales. Los jóvenes se enfrentan a un mercado laboral complejo, con automatización de tareas de entrada, presión empresarial por las inversiones en IA y un contexto económico incierto. Aun así, Smith insiste en que la transformación será progresiva. Según datos del informe AI Diffusion de Microsoft, un 17,8% de la población activa mundial utiliza IA generativa. España alcanza un 44,2% de adopción, manteniéndose en sexta posición del ranking mundial entre los países con mayor adopción de IA y por delante de Reino Unido, Países Bajos, Alemania o Estados Unidos, que tiene un 31,3%, lo que apunta a una adopción relevante pero aún lejos de su impacto total en el empleo.
- En este contexto, el presidente de Microsoft propone un cambio de enfoque y analizar los trabajos como un conjunto de tareas —algunas automatizables, otras mejoradas con IA y otras plenamente humanas— y reforzar habilidades diferenciales como la creatividad, la curiosidad o el juicio. Un planteamiento en línea con el libro Open to Work, de LinkedIn.
- Para las empresas, el planteamiento es similar: la IA no debe sustituir su conocimiento diferencial, sino reforzarlo. Esto pasa por avanzar hacia sistemas más integrados —incluidos agentes de IA—, pero manteniendo el control sobre los datos, la propiedad intelectual y la experiencia propia.
- Microsoft también pone el foco en la necesidad de abrir el debate: la transformación de la IA requiere una conversación más amplia que incluya a empresas, gobiernos, trabajadores y sociedad civil, para evitar que parte de la población quede atrás.
- Microsoft defiende que la IA debe avanzar con ambición, pero también con criterio, integrando a la sociedad en la conversación y preservando el valor del trabajo humano.
Para más información, por favor, accede al post: IA, empleo y las nuevas generaciones