
Zscaler, Inc., líder en seguridad cloud, ha valorado positivamente la presentación del nuevo Paquete Europeo de Soberanía Tecnológica, una iniciativa que marca un cambio de etapa en la estrategia digital de la Unión Europea al pasar del debate conceptual sobre la soberanía digital a su aplicación práctica.
En un contexto marcado por la creciente fragmentación geopolítica, el aumento de las dependencias tecnológicas y la intensificación de las amenazas cibernéticas, la propuesta refuerza las exigencias para los proveedores tecnológicos que operan en Europa y sitúa la resiliencia digital como uno de los principales objetivos estratégicos del continente.
La soberanía digital empieza por la ciberseguridad
Aunque buena parte del debate público se ha centrado en ámbitos como la inteligencia artificial, el cloud o la autonomía estratégica, Zscaler considera que la ciberseguridad constituye el verdadero fundamento sobre el que debe construirse cualquier estrategia de soberanía tecnológica.
El paquete presta una atención especial a aspectos como la seguridad de la cadena de suministro, la evaluación de riesgos de soberanía, la resiliencia de los entornos cloud, la reducción de dependencias tecnológicas y el control operativo de las infraestructuras digitales. Según la compañía, estos elementos representan un avance hacia modelos de soberanía medibles y basados en resultados concretos.
«Es positivo ver que la ciberseguridad ocupa un lugar tan destacado dentro de este paquete. Llevamos tiempo defendiendo que no puede existir soberanía sin ciberseguridad.
También es importante que la propuesta deje claro que la capacidad de contribuir a la soberanía digital europea no depende de dónde se encuentre la sede de una empresa, sino de su capacidad para ofrecer seguridad, continuidad, control y rendición de cuentas conforme a los requisitos europeos», afirma Casper Klynge, VP & Head of Government Partnerships and Public Policy EMEA de Zscaler.
Una oportunidad histórica para Europa
Para Zscaler, el nuevo marco refleja un consenso creciente entre los responsables políticos europeos sobre la necesidad de exigir mayores garantías a los proveedores tecnológicos que prestan servicios a administraciones públicas, empresas y ciudadanos.
La compañía considera que Europa se encuentra ante una oportunidad única para reforzar su resiliencia digital, siempre que consiga trasladar las ambiciones políticas a mecanismos de implementación claros y eficaces.
«El entorno geopolítico ha cambiado profundamente y es lógico que Europa exija más a las compañías tecnológicas que operan en su territorio. Ahora el reto consiste en convertir esa ambición en ejecución efectiva y encontrar el equilibrio adecuado entre soberanía, innovación y competitividad», añade Klynge.
Un modelo basado en el riesgo y en resultados verificables
Zscaler también valora positivamente el enfoque escalonado de soberanía planteado por la Comisión Europea, que propone adaptar los requisitos en función del nivel de sensibilidad de cada carga de trabajo.
Según la compañía, no todas las infraestructuras ni todos los datos presentan el mismo nivel de criticidad, por lo que los requisitos regulatorios deben alinearse con los riesgos reales sin limitar el acceso a tecnologías avanzadas ni reducir la competencia.
Esta visión coincide con el marco de soberanía digital de Zscaler, basado en cinco principios fundamentales: capacidad de elección, control, continuidad, cumplimiento normativo y colaboración.
«La soberanía debe medirse por resultados. La cuestión clave es si las organizaciones pueden mantener el control de sus operaciones, garantizar la continuidad de los servicios y cumplir los requisitos regulatorios sin perder capacidad de elección tecnológica», explica Klynge.
Evitar la incertidumbre será clave para acelerar la modernización
A medida que Europa define sus objetivos tecnológicos, Zscaler subraya la importancia de proporcionar certidumbre regulatoria a organizaciones públicas y privadas.
La compañía advierte de que retrasar la implementación o prolongar la incertidumbre podría ralentizar inversiones críticas en modernización de la ciberseguridad, arquitecturas Zero Trust, transformación cloud y sustitución de tecnologías heredadas.
En un contexto donde las amenazas evolucionan a gran velocidad, Zscaler considera que reducir la distancia entre los riesgos cibernéticos y las tecnologías más avanzadas de protección debe convertirse en una prioridad estratégica para Europa.