
Bosch suministrará motores eléctricos para la próxima generación de sistemas de propulsión de Mercedes-Benz hasta el año 2030. El acuerdo, que contempla el suministro de grandes volúmenes de estos sistemas destinados a los futuros vehículos eléctricos del fabricante premium, refuerza la colaboración estratégica entre ambas compañías en el ámbito de la electrificación.
Este contrato se enmarca en el impulso sostenido de la movilidad eléctrica a nivel global y consolida la posición de Bosch como socio tecnológico clave para la industria de la automoción. La compañía cerró 2025 con más de 70 proyectos adjudicados en todo el mundo, en un contexto marcado por la evolución desigual de los mercados y una elevada competitividad. Actualmente, Bosch colabora en movilidad eléctrica con más de 50 fabricantes internacionales de automóviles.
“Ofrecemos soluciones de propulsión eléctrica para todos los mercados del mundo. Nuestra capacidad para desarrollar y fabricar tecnología compleja a gran escala es un factor decisivo para nuestros clientes”, añade Markus Heyn, miembro del Consejo de Administración de Bosch y presidente de Bosch Mobility.
Tecnología eficiente, compacta y adaptable
Los motores eléctricos de Bosch se caracterizan por alcanzar niveles de eficiencia de hasta el 98% y por su elevada densidad de potencia, gracias en gran medida a una avanzada tecnología de bobinado. Estos sistemas integran además un innovador sistema de refrigeración del rotor por aceite, que optimiza la disipación del calor y mejora el rendimiento global. A ello se suma una arquitectura de plataforma escalable que permite adaptar la longitud del motor en función de la potencia requerida.
Esta flexibilidad facilita su integración en distintas plataformas y configuraciones de eje, permitiendo a los fabricantes optimizar el diseño de sus vehículos y reducir costes. El resultado es un sistema de propulsión más compacto, ligero y eficiente, con menores necesidades de espacio y un coste total optimizado.
Producción global y colaboración con fabricantes
Bosch continúa ampliando su capacidad productiva para dar respuesta a la creciente demanda de electrificación. Actualmente, unos siete motores eléctricos salen cada minuto de sus líneas de producción en todo el mundo.
Además de su colaboración con Mercedes-Benz, la compañía trabaja con numerosos fabricantes internacionales en el desarrollo de soluciones de electromovilidad. En India, por ejemplo, Bosch ha establecido una joint venture con Tata Autocomp Systems para el desarrollo y fabricación de ejes eléctricos (e-axles) destinados al mercado local.
En China, el mayor mercado automovilístico a nivel mundial, Bosch mantiene una presencia consolidada como socio tecnológico. “Ya trabajamos con prácticamente todos los fabricantes chinos, así como con numerosos grupos internacionales presentes en el país”, explica Marco Zehe, presidente de la división Electrified Motion de Bosch.
Una oferta completa para la electromovilidad
Bosch cubre toda la cadena de valor de la movilidad eléctrica, desde los semiconductores —como chips de carburo de silicio— hasta sistemas completos de propulsión. A sus soluciones de e-axle se suman los sistemas integrados “X-in-1”, que agrupan en un único sistema compacto componentes como el motor eléctrico, la electrónica de potencia, la transmisión y la gestión energética. Estas soluciones permiten reducir tamaño, peso y complejidad, al tiempo que ofrecen ventajas claras en términos de costes para los fabricantes.
Con este enfoque, Bosch refuerza su papel como socio tecnológico clave en la transición hacia una movilidad eléctrica más eficiente, escalable y accesible a nivel global.