
Bosch acelera su estrategia de movilidad definida por software situando la Inteligencia Artificial agéntica en el centro de la evolución del coche del futuro. Esta tecnología, que supone un salto más allá de la IA tradicional y la generativa, permite que el vehículo actúe con autonomía, analice el contexto dentro del habitáculo, coordine sistemas en tiempo real y tome decisiones sin supervisión continua.
En el automóvil, esto se traduce en ‘cockpits’ más inteligentes, funciones proactivas que aprenden del conductor y una experiencia a bordo más segura, predictiva e intuitiva. Gracias a plataformas como la ‘AI Extension Platform’, el vehículo puede identificar situaciones dentro del habitáculo, adaptarse al estilo de conducción propio y anticipar necesidades antes de que el usuario las exprese.
La IA agéntica marca un cambio de paradigma en la movilidad. Ya no se limita a ejecutar lo que se le pide, sino que entiende objetivos complejos, los divide en subtareas y actúa de forma autónoma. Como explica Juan Antonio Relaño, CIO de Bosch en España: “La IA generativa resuelve lo que le pedimos. La IA agéntica, en cambio, es capaz de actuar con autonomía”.
Bosch acumula más de una década de experiencia aplicando IA en visión artificial, control de calidad o mantenimiento predictivo. La llegada de la IA generativa ha permitido generar datos sintéticos para entrenar modelos avanzados. Ahora, la IA agéntica unifica el ecosistema conectando sensores, máquinas, plataformas y software para alcanzar una eficiencia sin precedentes.
IA agéntica en las fábricas de producción
En el ámbito industrial, la compañía ya aplica IA en más de 1.400 líneas de producción, donde los sistemas pueden anticipar desviaciones y adaptar procesos sin detener la fabricación. Una capacidad especialmente relevante en un contexto de tiradas cortas y productos cada vez más personalizados. “La línea de producción estática se transformará. Nuestros clientes quieren flexibilidad, tiradas cortas y productos configurables”, añade Relaño.
En el ámbito de la movilidad, Bosch avanza hacia un vehículo que se adapta dinámicamente a cada usuario y coordina sistemas de forma totalmente integrada: desde la gestión del cockpit hasta la navegación predictiva y la interacción interior. Su estrategia prevé superar los 10.000 millones de euros en ventas en software, sensores y tecnologías avanzadas de movilidad a mediados de la década de 2030.
Bosch invertirá más de 2.500 millones de euros en IA hasta 2027, impulsando el desarrollo del Bosch Center for Artificial Intelligence (BCAI) y reforzando su liderazgo en innovación. La compañía mantiene también un sólido compromiso con una IA responsable y explicable. “En el futuro, explicar la IA será esencial. No solo importará qué decide el algoritmo, sino por qué lo decide”, subraya Relaño”.