
La batalla por la atención digital vive un momento decisivo. Aunque los motores de búsqueda continúan siendo la principal puerta de acceso a la información online, el crecimiento acelerado de los chatbots de inteligencia artificial, como ChatGPT, Claude o Perplexity, apunta a una transformación estructural en la manera en que los usuarios navegan, consultan y descubren contenido. Desde WAM, ecosistema híbrido donde estrategia, tecnología y creatividad se conectan para transformar marcas y negocios, señalan que esta transición ya comienza a ser perceptible en los hábitos de búsqueda de millones de usuarios.
Según un estudio elaborado por OneLittleWeb a partir de datos de SEMrush, durante el periodo de abril de 2024 a marzo de 2025 los motores de búsqueda generaron 1.86 billones de visitas. El ligero descenso del 0,51 % respecto al año anterior confirma la madurez de estas plataformas, a la vez que refuerza su fortaleza. Google, por sí solo, concentra 1.63 billones de visitas anuales, lo que supone 26 veces más tráfico diario que ChatGPT.
Pese a estos datos, el estudio también revela el inicio de un cambio de ciclo donde la información deja de buscarse para empezar a conversarse. Los usuarios aún recurren 34 veces más a los motores de búsqueda tradicionales, pero esa diferencia se estrecha a medida que la IA conversacional se integra en nuevas plataformas y dispositivos, un fenómeno que WAM identifica como uno de los grandes vectores de cambio para los próximos años.
Los chatbots se consolidan como nuevo punto de entrada a la información
La tendencia más significativa del informe es el crecimiento exponencial de los asistentes conversacionales. Los chatbots registraron 55.2 mil millones de visitas entre abril de 2024 y marzo de 2025, un aumento del 80.92% respecto al año anterior. Aunque su peso global todavía es reducido frente a los buscadores, la velocidad de adopción resulta determinante.
ChatGPT lidera el sector con 47.7 mil millones de visitas, tras crecer un 67.09% en un año. A su alrededor, servicios como Grok, impulsado por su integración en X, Microsoft Copilot, Claude y Perplexity protagonizan algunos de los crecimientos más notables de todo el ecosistema digital. Su expansión se apoya, sobre todo, en el uso intensivo desde móviles y en plataformas donde la conversación y la navegación conviven de manera natural, un terreno que desde WAM apuntan que debe seguirse de cerca para anticipar nuevos comportamientos digitales.
Del “buscar” al “preguntar”: un cambio inevitable
La rápida evolución de los asistentes conversacionales está acelerando la transición hacia un modelo de descubrimiento basado en preguntas, contexto y personalización avanzada. Aunque los motores de búsqueda mantienen una posición dominante, los chatbots comienzan a ofrecer respuestas más ágiles, procesos más intuitivos y experiencias de usuario crecientemente integradas.
“Estamos viviendo la transición del ‘buscar’ al ‘preguntar’. La llegada de asistentes conversacionales integrados en móviles, navegadores y redes sociales va a transformar por completo cómo descubrimos información. Las marcas que entiendan que el SEO ya no es solo para Google, sino también para ChatGPT o Perplexity, serán las que mantengan su relevancia en los próximos años”, afirma Jorge Carriazo, Head of Strategy en WAM.
Nuevas implicaciones para la estrategia de marketing digital
Este contexto trae consigo profundas implicaciones para el marketing. El SEO tradicional continúa siendo imprescindible para garantizar visibilidad, pero empieza a emerger una nueva disciplina: el SEO para IA conversacional. Este enfoque exige contenidos más dialogados, personalizados y orientados a preguntas concretas, un formato afín al funcionamiento de los modelos de lenguaje.
A ello se suma la aparición de chatbots integrados en redes sociales, como Grok en X, que abren una nueva vía para activar estrategias de marketing contextual, en tiempo real y con un impacto especial en audiencias móviles.
Según WAM,Aunque los motores de búsqueda siguen dominando con claridad, los chatbots dejan de ser una novedad para convertirse en canales reales de tráfico y descubrimiento. La transición será gradual, pero cada vez más evidente. Para las marcas, la conclusión es clara: integrar la IA conversacional en su estrategia digital ya no es una opción de futuro, sino una necesidad presente para mantener la relevancia en un ecosistema informativo que evoluciona a gran velocidad.