
Si durante la temporada de verano del 2020 los consumidores estaban especialmente reticentes ante la idea de desplazarse o realizar actividades, este año el escenario cambia por completo. Va a ser la temporada del revenge spending, en el que vamos a comprar para resarcirnos de lo perdido. En España, según desvela un estudio de Kantar, el consumo por placer se sitúa como un motivador de compra: los consumidores están dispuestos a pagar hasta un 15% más por productos que se compran como indulgencia o como capricho.
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