
Con millones de españoles ultimando sus vacaciones de verano, los ciberdelincuentes vuelven a poner el foco en uno de los momentos de mayor actividad online del año. La reserva de alojamientos, vuelos, billetes de tren o actividades turísticas se ha convertido en un terreno fértil para las estafas, que cada vez son más sofisticadas y difíciles de detectar.
Organismos como Europol llevan años advirtiendo de que los fraudes relacionados con viajes y reservas online aumentan durante los periodos vacacionales, especialmente cuando los usuarios buscan ofertas de última hora o realizan pagos con prisas. La combinación de la urgencia por reservar y el elevado volumen de transacciones convierte el verano en una oportunidad perfecta para los ciberdelincuentes.
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