
Resolver una duda de matemáticas, practicar un idioma o recibir ayuda con los deberes a cualquier hora ya está al alcance de cualquier menor con acceso a un tutor basado en inteligencia artificial. Para muchas familias, estas herramientas se presentan como una alternativa más accesible a las clases particulares y una forma de obtener apoyo educativo personalizado. Colegios y administraciones empiezan a explorar su potencial para adaptar el aprendizaje a cada alumno y ampliar el acceso al refuerzo educativo. Sin embargo, ESET, compañía líder en ciberseguridad, apunta que su adopción también plantea riesgos relacionados con la privacidad, la seguridad y la forma en la que los niños aprenden.
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