
Vivimos en un mundo donde las pantallas dominan nuestra vida diaria, tanto en el ámbito profesional como en el personal, y la lectura tiene un gran protagonismo. Cada día, pasamos más horas frente a ellas, con un promedio de casi siete horas diarias. Este aumento en el tiempo de exposición conlleva numerosos problemas oculares, como fatiga visual, sequedad ocular, visión borrosa y dolores de cabeza. ¿El culpable? La luz azul nociva que emiten los dispositivos.
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