
Con la llegada del buen tiempo, aumentan los planes al aire libre y muchas viviendas quedan sin supervisión directa. Entregas que llegan cuando no hay nadie, timbres sin respuesta, ventanas abiertas durante más tiempo o la simple duda de haber dejado todo bien antes de salir. En España, la seguridad del hogar sigue apoyándose sobre todo en medidas físicas haciendo que muchos hogares no estén disfrutando de la capa extra que pueden ofrecer dispositivos smart home. Según un estudio de Mutua Propietarios (Grupo Mutua Madrileña), más del 60% de las viviendas no cuenta con videoportero, cámaras o algún sistema de seguridad inteligente, lo que evidencia una brecha de adopción en un momento en el que las familias pasan mucho tiempo fuera del hogar.
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