
En una sociedad cada vez más digitalizada, no saber utilizar internet ya no es solo una limitación tecnológica, sino una forma de exclusión. Acceder a una cita médica, realizar gestiones bancarias, buscar empleo o incluso comunicarse con otras personas son acciones cotidianas que, en muchos casos, dependen del manejo de herramientas digitales. Para miles de personas, especialmente aquellas con discapacidad, esta falta de competencias supone una barrera real para su participación plena en la sociedad.
Sigue leyendo


