
En el mercado hotelero las reservas impulsan el flujo operativo, pero su éxito se logra cuando los recursos llegan a la cuenta bancaria del hotel. Al contar con altos volúmenes de transacciones, especialmente a través de canales digitales, los establecimientos enfrentan una dinámica donde los pagos no siempre se materializan, afectando la estabilidad financiera y la capacidad para invertir en mejoras.
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