
Mientras Bruselas se prepara para presentar la versión revisada de la Ley de Ciberseguridad de la UE, se abre una oportunidad poco frecuente para reforzar sus cimientos y crear una legislación más ambiciosa, centrada en fomentar la interoperabilidad con el fin de mejorar la resiliencia en toda la Unión. El sector de la ciberseguridad ha experimentado enormes cambios desde que la Ley se aprobó en 2019. La amplia disponibilidad de la IA generativa y el posterior auge de la IA agéntica han hecho que los actores maliciosos encuentren formas mucho más ingeniosas de lanzar ataques y vulnerar las defensas.
Sigue leyendo