
Hoy en día, las tecnologías emergentes desafían la capacidad de las personas para distinguir entre lo real y lo falso, especialmente cuando se trata de imágenes y videos que circulan por las redes sociales e Internet. La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) generativa ha llevado la falsificación de los recursos visuales a un nivel extremo, disparando a miles el número de engaños visuales de alta calidad y, en consecuencia, de las ciberestafas. En su análisis, el experto en seguridad de Kaspersky, Stan Kaminsky, destaca cómo las falsificaciones digitales, especialmente con la proliferación de la IA generativa, han alcanzado un nivel completamente nuevo de engaños, incrementando las cifras en miles de fraudes. Sin embargo, este tipo de prácticas para engañar a los usuarios, desde imágenes manipuladas hasta la viralización de deepfakes, van más allá de la mera autenticidad visual, puesto que tiene una relación directa con la ciberseguridad. Además, la confianza en la veracidad de los medios de comunicación con contenido visual se está cuestionando como nunca. “Parece que hemos perdido la capacidad de confiar en nuestros ojos”, asegura Kaminsky.
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