
La industria de la moda continúa evolucionando hacia modelos más ágiles, digitales y creativos, en los que la imagen se convierte en una herramienta clave para construir marca y diferenciarse, especialmente para los diseñadores emergentes que buscan abrirse paso en el sector. En este escenario, la inteligencia artificial se posiciona como un nuevo lenguaje visual que acompaña a los creadores, potenciando su universo estético y abriendo nuevas formas de narrar sus colecciones.
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