
Los consumidores modernos son narradores naturales, impulsados por el deseo de compartir sus perspectivas únicas. En el panorama mediático actual, donde el contenido dinámico domina, una fotografía estática suele ser únicamente el punto de partida de una narrativa. Este cambio en el consumo de contenido ha generado una alta demanda de herramientas intuitivas capaces de transformar imágenes fijas en narrativas en vídeo atractivas y listas para compartir.