
Hay dispositivos que se prueban en laboratorio, y hay dispositivos que se prueban en la estratosfera. En mayo de este año, OPPO envió cinco unidades del Find X9 Ultra a más de 30 kilómetros de altura, sujetas a un globo desarrollado junto a la compañía británica Sent Into Space, en un homenaje a la legendaria relación entre Hasselblad y la fotografía espacial, que desde las misiones Mercury y Apollo ha definido cómo el mundo ha visto la Tierra desde el espacio. Allí arriba no hay margen de error: temperaturas bajo cero extremas, presión atmosférica casi nula, condiciones que normalmente apagarían cualquier smartphone estándar. Los cinco dispositivos sobrevivieron, capturaron la curvatura del planeta con nitidez y aguantaron después una caída libre a más de 400 km/h antes de ser recuperados.
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