
Con la llegada del verano, sectores como el retail, la hostelería y el turismo afrontan uno de sus mayores retos operativos del año: incorporar miles de empleados temporales en un corto espacio de tiempo sin que la calidad del servicio ni la eficiencia se vean afectadas. Rebajas, vacaciones y turismo obligan a reforzar plantillas de forma rápida en entornos donde la rotación es estructural y la formación tradicional no siempre escala.
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