
Cada acción que realizamos en Internet, desde la navegación hasta la interacción en redes sociales, puede dejar un rastro que otros pueden seguir; y entre estas huellas digitales, una de las más críticas es nuestra dirección IP. En las manos equivocadas, este dato puede ser utilizado con fines maliciosos y los ciberdelincuentes pueden acceder a ellas a través de herramientas conocidas como capturadores de IP. ESET, compañía líder en ciberseguridad, desentraña su funcionamiento y proporciona las mejores estrategias para protegerse contra posibles riesgos.
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