
Casi nadie lee la letra pequeña antes de pulsar el botón de aceptar. Esta costumbre, extendida a todo tipo de trámites rutinarios -desde la suscripción a un servicio digital hasta la póliza del seguro de coche o la tarifa de luz-, ha instalado a los usuarios en una permanente ceguera contractual. Firmas.io, aplicación móvil destinada a la gestión de contratos, documentos y acuerdos de manera segura y privada, asegura que esta acumulación de obligaciones, renovaciones automáticas y cargos ocultos es lo que se conoce como ‘Diógenes de suscripciones’.
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