
Crear una aplicación ya no exige necesariamente años de experiencia en programación. El avance de las herramientas de inteligencia artificial ha popularizado el llamado vibe coding, una forma de desarrollar software en la que el usuario describe mediante lenguaje natural lo que quiere construir y deja que la IA genere buena parte del código. El término comenzó a utilizarse en 2025 y su adopción ha crecido rápidamente. Según un estudio, el 84% de los desarrolladores ya utilizaba o tenía previsto utilizar herramientas de IA en su trabajo pocos meses después de que el concepto empezara a popularizarse.
La principal ventaja es evidente: permite desarrollar aplicaciones más rápido y reduce las barreras de entrada para personas sin grandes conocimientos técnicos. Sin embargo, ESET, compañía líder en ciberseguridad, advierte de que esta facilidad también puede generar una falsa sensación de seguridad. Una aplicación puede funcionar correctamente y tener un buen diseño, pero seguir escondiendo fallos capaces de poner en riesgo los datos de sus usuarios.
Sigue leyendo