Desde hace muchos años el correo electrónico se ha convertido en un servicio universal tanto para nuestras comunicaciones personales como corporativas, un canal de comunicación implicado en numerosos procesos operativos de las compañías, como ventas, atención al cliente, gestión de proveedores, etc.
En un primer momento, el servicio de correo electrónico para empresas lo proporcionaban en exclusiva los proveedores de servicio, ISPs e integradores, empresas de tamaño medio que implementaban soluciones dedicadas con diferentes tecnologías para sus clientes. La tendencia de los últimos años es que las grandes corporaciones tecnológicas como Google, Microsoft, VMware o IBM ofrezcan el servicio directamente, lo que ha provocado una saturación del mercado y una presión a la baja en el precio. Por la fuerte presencia de estos actores, los proveedores tradicionales de este servicio tienen que adaptar su modelo comercial para continuar siendo competitivos y atractivos para las empresas de tamaño medio.
Sigue leyendo

