
En España, el 35% de los ciudadanos elige el mes de agosto para sus vacaciones, convirtiéndolo, junto con julio, en el mes vacacional por excelencia. El mes también es crítico para todas esas construcciones que sufren una pausa debido a las altas temperaturas y al descanso de los trabajadores, dejando cientos de proyectos e infraestructuras paralizadas a mitad de ejecución. Esta interrupción prolongada supone el escenario perfecto para el vandalismo, el sabotaje y el robo de materiales de gran valor.
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