Las herramientas usadas en los ciberataques contra las empresas son diferentes a las que se usan contra los usuarios domésticos. Entre ellas se incluyen una mayor explotación de software legítimo y malware con firmas digitales válidas para mantener los archivos maliciosos ocultos durante más tiempo. Los expertos de Kaspersky también han detectado un aumento constante en el número de usuarios corporativos atacados por ransomware.
En 2015 algo más de la mitad, el 58%, de los ordenadores corporativos, se vieron afectados por al menos un intento de infección, tres puntos más que en 2014. Uno de cada tres equipos de empresas (29%) estuvieron expuestos al menos una vez a un ataque a través de Internet; con una explotación de apps de oficina tres veces superior a las usadas en ataques a usuarios finales.
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