
Llega enero y con él ese momento en el que todos nos transformamos en cazadores de gangas: ¡las rebajas! Precios que parecen caer del cielo, ofertas irresistibles y descuentos que nos hacen pensar que vamos a ahorrar una fortuna en solo unos clics. Pero cuidado, porque cuanto más corremos, más terreno cedemos a los estafadores. En estas fechas, la prisa y la impulsividad se convierten en los mejores aliados de los fraudes, dispuestos a convertir un “chollo” en un problema real en cuestión de segundos.
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