
Ante la rápida evolución y complejidad de las amenazas, la ciberseguridad debe convertirse en un factor cada vez más estratégico para las compañías. De hecho, según la consultora Gartner, el gasto mundial en ciberseguridad crecerá un 15,1% en 2025 y alcanzará los 212.000 millones de dólares.
Sin embargo, la realidad es que la seguridad queda en muchas ocasiones relegada a un segundo plano, contemplándose únicamente en la fase final de los proyectos.
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