
Se acerca Halloween y no podemos imaginar una mejor forma de celebrarlo que sumergirnos en Dying Light: The Beast. ¿Por qué? Porque, básicamente, es la noche de Halloween convertida en juego: sin caramelos, pero con gritos. Muchos gritos.
Aquí tienes cinco razones que convierten a Dying Light: The Beast en el juego perfecto para este Halloween:
Sigue leyendo







