Te gusta que tus amigos compartan contigo sus palomitas cuando vais al cine. Su dinero cuando te tienes que coger un taxi a las tantas y te has fundido toda la pasta. Sus habilidades tecnológicas para arreglar el ordenador cuando te quieres ahorrar el técnico y sobre todo, que compartan su casa en la playa (y la piscina).
Sin embargo, seguro que no te gusta mucho cuando ese amigo comparte sus fotos de vacaciones mientras tú estás en casa pasando calor o estudiando en la biblioteca. No esperes más y véngate ya, envíale esa solicitud de enemistad certificada con la que podrás dejar de ver la plaga de fotos de tu amigo.
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