
Por fin llegó el verano y, después tres meses de confinamiento, la operación bikini ha aterrizado de golpe para miles de personas. Tras tanto tiempo metidos en casa si hacer ejercicio al aire libre, las redes sociales, los dispositivos wearables y las aplicaciones relacionadas con la monitorización de la actividad física, están viviendo este año una explosión muy superior a la de temporadas pasadas.
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