
Los usuarios de dispositivos electrónicos manejan a diario una cantidad de datos ingente y variada -archivos, fotos, video, música, juegos, etc.-que debe ser fácilmente accesible y mantenerse de forma adecuada para evitar las consecuencias negativas, en caso de que estos datos se vean afectados por alguno de los numerosos riesgos a los que están expuestos. Estas consecuencias generan gran frustración en los usuarios particulares y sus implicaciones en el entorno empresarial pueden incluso impactar en las operaciones y la generación de ingresos.
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