
Check Point® Software Technologies Ltd., pionero y líder global en soluciones de ciberseguridad, alerta de que la vuelta al curso escolar se ha convertido también en uno de los periodos de mayor actividad para los ciberdelincuentes. Según el último informe de Check Point Research, la división de Inteligencia de Amenazas de la compañía, el sector educativo mantiene su posición como la industria más atacada del mundo, con un volumen de amenazas que supera ampliamente al del resto de sectores y que continúa creciendo a medida que aumenta la digitalización de colegios, universidades y centros de investigación.
Entre enero y julio de 2026, las organizaciones educativas registraron una media de 4.696 ciberataques semanales por institución, un 8% más que durante el mismo periodo del año anterior. La cifra duplica con creces la media mundial de todos los sectores, situada en 2.150 ataques semanales, y sitúa a educación como la industria más castigada entre las 23 analizadas por Check Point Research. El informe también revela que el número de ataques es aproximadamente un 70% superior al registrado por el sector gubernamental, el segundo más afectado.
La presión aumenta especialmente durante los meses previos al inicio del curso. Solo en julio de 2026, los centros educativos sufrieron una media de 4.848 ciberataques semanales, lo que representa un incremento interanual del 14%. Para los investigadores, este crecimiento coincide con un periodo en el que se multiplican las matriculaciones, la incorporación de nuevos estudiantes, el intercambio de documentación académica, los pagos de tasas y el uso intensivo de plataformas de aprendizaje y servicios en la nube.
Europa acelera el crecimiento de las amenazas
Aunque Asia-Pacífico continúa siendo la región con mayor volumen de ataques, con 7.452 incidentes semanales por organización, Europa destaca por la rapidez con la que está creciendo la actividad maliciosa. Durante los siete primeros meses del año, los ataques contra instituciones educativas europeas aumentaron un 18%, hasta alcanzar una media de 4.759 ciberataques semanales, mientras que Latinoamérica registró el mayor crecimiento porcentual, con un 42%.
Este escenario refleja la creciente dependencia del ecosistema educativo de herramientas digitales, plataformas colaborativas y entornos cloud. Una brecha de seguridad ya no afecta únicamente al centro educativo: también puede comprometer datos personales de estudiantes y familias, proyectos de investigación, organismos públicos y proveedores tecnológicos conectados a la institución.
El phishing se adapta al calendario académico
Además del incremento de los ataques directos, Check Point Research ha detectado una intensa actividad de preparación por parte de los ciberdelincuentes. Durante julio de 2026 se registraron 18.954 nuevos dominios relacionados con la educación, un 5% más que el mes anterior y un 3% más que hace un año.
Lo más preocupante no es solo el volumen, sino el aumento de los registros maliciosos. Mientras que en junio uno de cada 305 dominios educativos recién creados era fraudulento, en julio la proporción aumentó hasta uno de cada 226. Entre ellos aparecen páginas que imitan portales de universidades, organismos públicos y servicios para estudiantes con el objetivo de captar credenciales y datos personales.
Los investigadores identificaron dominios diseñados para aparentar ser plataformas oficiales de acceso a expedientes académicos, ayudas al estudio o portales institucionales, así como campañas automatizadas de registro masivo relacionadas con préstamos estudiantiles y programas de formación, una estrategia que permite desplegar rápidamente cientos de páginas de phishing durante el inicio del curso.
Las campañas también evolucionan en sus métodos de distribución. Check Point Research descubrió documentos PDF que suplantaban comunicaciones legítimas de centros educativos y que redirigían a los usuarios hacia falsas páginas de inicio de sesión de Microsoft 365 y OneDrive, diseñadas para robar las credenciales de estudiantes y docentes. En otro caso, una página alojada en el sitio web comprometido de un colegio utilizaba un falso CAPTCHA como señuelo para distribuir malware, demostrando cómo los atacantes aprovechan incluso dominios legítimos para aumentar la credibilidad de sus ataques.
“Los ciberdelincuentes organizan sus campañas en torno al calendario académico porque saben que el volumen de correos electrónicos, matriculaciones y documentación compartida aumenta considerablemente durante estas semanas. La confianza en plataformas educativas y servicios ampliamente utilizados como Microsoft 365 convierte a estudiantes y profesores en objetivos especialmente atractivos para el robo de credenciales y la distribución de malware”, señala un portavoz de Check Point Research.
Ante este panorama, Check Point recomienda a colegios, universidades y centros de investigación reforzar la formación en ciberseguridad de estudiantes y personal docente, verificar siempre las direcciones web antes de introducir credenciales, activar la autenticación multifactor en los servicios académicos, mantener actualizados los dispositivos y plataformas educativas y monitorizar posibles intentos de suplantación de la identidad digital de la institución.
El informe concluye que la ciberseguridad debe formar parte de la planificación de la vuelta al colegio con la misma prioridad que la infraestructura tecnológica o la protección de los datos académicos. A medida que los ciberdelincuentes amplían sus campañas hacia todo el ecosistema educativo, la prevención y la vigilancia continua se convierten en los principales aliados para proteger a estudiantes, docentes e instituciones.