
Agosto ya está aquí y, es probable, que aún no hayas organizado tus vacaciones. Y aunque sobran los consejos sobre cómo planificar con antelación tus viajes para tener más opciones, también existen herramientas e iniciativas que pueden marcar la diferencia para quienes todavía no saben dónde ir ni qué hacer sin dejarse el bolsillo.
“Que unas vacaciones se organicen a última hora no significa renunciar a ellas. Hoy en día existen opciones muy ventajosas a nuestro alcance y que, sin embargo, se desconocen. Saber que existen y aprovecharlas facilitan seguir descubriendo destinos y vivir nuevas experiencias sin que se dispare el gasto”, señala Juan Luis Díaz, Marketing Director de Livensa Living.
Desde aplicaciones que rastrean el mejor vuelo hasta iniciativas de alojamiento flexible, ventajas en tu tarjeta bancaria o conocer ciudades fuera de su temporada alta, descubre cuatro alternativas que pueden salvar tus vacaciones de última hora sin salirte del presupuesto.
1. Reservar el vuelo en el momento adecuado
Encontrar un vuelo a buen precio no depende únicamente de la suerte. El destino, la duración, el horario o el número de escalas entran en una compleja ecuación a la hora de comprar tus billetes. Existen aplicaciones y plataformas que rastrean los precios de los vuelos que te interesan y que te envían alertas para informarte de cuándo es el mejor momento para reservar. Hay algunas plataformas clásicas como Google Flights, Skyscanner, Kayak o Momondo, pero hay otras menos conocidas como Kiwi, Hopper o FlightAware. Gracias a ellas, podrás comparar cientos de opciones, activar avisos y consultar calendarios de precios para escoger las fechas más convenientes. Incluso, te ayudan a elegir los mejores destinos según tu presupuesto.
2. De ciudad en ciudad sin buscar alojamiento
El alojamiento es otro de los factores a tener muy en cuenta cuando se viaja a última hora para que el presupuesto se dispare. Algunas operadoras de residencias de estudiantes permiten a sus propios residentes alojarse en sus edificios de otras ciudades durante el verano, una fórmula pensada para facilitar el alojamiento en otros destinos una vez terminado el curso. Livensa Traveller es el programa de Livensa Living que responde a esa idea. Gracias a esta iniciativa, sus estudiantes pueden alojarse en cualquiera de sus residencias de España y Portugal, pudiendo pasar unos días en ciudades como Madrid, Valencia, San Sebastián, Lisboa u Oporto. Una alternativa que suele resultar más económica que reservar un alojamiento turístico y que facilita moverse de un destino a otro.
“Con Livensa Traveller queremos que nuestros residentes sigan aprovechando nuestros servicios también en vacaciones. Poder alojarse en cualquiera de nuestras residencias de España y Portugal les facilita moverse, descubrir nuevas ciudades y organizar el verano a su medida, haciendo que la búsqueda de alojamiento no se convierta en un obstáculo”, explica Juan Luis Díaz, Marketing Director de Livensa Living
3. Descubre las ventajas de tu tarjeta bancaria
Antes de salir de vacaciones, merece la pena dedicar unos minutos a revisar los beneficios asociados a tu tarjeta bancaria. Muchas incluyen ventajas que pasan desapercibidas y que pueden mejorar considerablemente tu experiencia de viaje, desde importantes descuentos a pases gratis. Consulta las condiciones que tienes contratadas porque puede que tengas acceso a salas VIP en aeropuertos, facilidades en seguros médicos y de viaje, posible cobertura por retrasos o pérdida de equipaje, así como asistencia internacional o programas de acumulación puntos que, posteriormente, podrás canjear en otros viajes. Son servicios que muchos viajeros ya tienen incluidos en sus tarjetas bancarias y aprovecharlos pueden aportar comodidad, tranquilidad y ahorro.
4. A contracorriente del calendario
Hay lugares que en agosto pasan a un segundo plano porque tienen más interés en otros momentos del año. Es el caso de Sevilla, que concentra buena parte de su atractivo en la Semana Santa y la Feria de Abril, o de las ciudades del interior, como Granada o Salamanca, que se quedan fuera del circuito turístico veraniego habitual. Todas ellas, además, cuentan con monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, de manera que viajar a contracorriente del calendario permite encontrar hueco a última hora sin renunciar a un destino de primer nivel.
Esa misma lógica también funciona al cruzar la frontera a Portugal, destino internacional tan cercano como cualquier otro nacional donde el reconocimiento de la UNESCO vuelve a marcar la ruta. Ciudades como Coimbra, cuya ciudad está declarada Patrimonio de la Humanidad, u Oporto, cuyo centro histórico también tiene esta distinción son otras alternativas muy atractivas que se salen la oferta típica de vacaciones en agosto. Dentro o fuera de España, muchos destinos ganan cuando se visitan fuera de su temporada alta. Con menos visitantes hay menos colas, más disponibilidad y facilita una relación más auténtica con la vida local.
“Improvisar las vacaciones no tiene por qué salir caro. Una alerta de precios a tiempo, un alojamiento ya resuelto, las ventajas que llevas en la cartera sin saberlo y un destino fuera del mapa habitual bastan para convertir un agosto sin planes en un verano a medida”, recuerda Díaz, “la diferencia no está en anticiparse, sino en saber dónde mirar”, concluye.