¿Qué ocurre con tu cámara de seguridad cuando falla el Wi-Fi? Cinco mitos sobre seguridad conectada y robos en vacaciones 

Agosto es, un año más, el mes de mayor movilidad del calendario en España. La Dirección General de Tráfico prevé 54,5 millones de desplazamientos hacia destinos turísticos durante este mes coincidiendo con el cambio de quincena, las vacaciones de verano y las estancias en segundas residencias. Pasar varios días lejos del hogar lleva a muchas personas a buscar formas de comprobar que todo sigue en orden. Cámaras de interior y exterior, mirillas digitales, videoporteros o cerraduras inteligentes permiten comprobar qué ocurre en casa en tiempo real, recibir avisos en el móvil y gestionar accesos desde cualquier lugar. Sin embargo, la creciente presencia de estas soluciones también ha generado dudas sobre su funcionamiento.

Muchas de estas percepciones responden al desconocimiento o a ideas que no siempre corresponden con el funcionamiento de la tecnología actual. En este contexto, EZVIZ, referente global en soluciones de smart home y tecnología para el acceso inteligente, analiza cinco de los mitos más extendidos sobre la seguridad conectada durante las vacaciones.

Si el ladrón corta el wifi, la cámara deja de servir

Es una de las creencias más extendidas, pero no se ajusta al funcionamiento real de los dispositivos actuales.

Uno de los conceptos erróneos más extendidos es pensar que una cámara de seguridad deja de funcionar cuando se cae el Wi-Fi, pero esto no refleja el funcionamiento de las cámaras de seguridad modernas. La mayoría de las cámaras pueden seguir grabando de forma local en una tarjeta microSD, aunque se pierda la conexión a internet. Sin embargo, durante la interrupción, es posible que funciones remotas como la visualización en directo o las notificaciones no estén disponibles. Algunos modelos con doble conectividad, como la EZVIZ HB8 Lite 4G, solucionan esta limitación al cambiar automáticamente de la conexión Wi-Fi a la red móvil cuando se instala una tarjeta nano SIM con un plan de datos activo, lo que permite mantener el acceso remoto incluso durante una caída del Wi-Fi.

Publicar las fotos de tus vacaciones en redes sociales en tiempo real no supone ningún riesgo si tienes cámaras en casa

Compartir en los perfiles sociales la ubicación y las fechas del viaje mientras se está fuera sigue siendo un hábito de riesgo, pese a tener instaladas cámaras de seguridad, una mirilla o un videoportero inteligente. No obstante, este tipo de dispositivos reduce la incertidumbre, ya que permiten comprobar desde el móvil que todo sigue en orden, sin necesidad de anunciar la ausencia para tranquilizarse. Aun así, la discreción en redes sociales sigue siendo la primera medida de seguridad, y ningún dispositivo la sustituye.

Instalar una cámara o mirilla es solo cuestión de colocarla y ya está


Instalar una cámara o una mirilla conectada también exige revisar dónde se coloca, qué espacio capta y qué funciones se activan. Cuando el dispositivo pueda captar imágenes de zonas comunes o de terceras personas, es necesario comprobar previamente las obligaciones aplicables en materia de propiedad horizontal y protección de datos. Una configuración adecuada enfocando a tu propia entrada, evitar captar zonas comunes o puertas ajenas, y configurar las opciones de privacidad y detección para captar lo estrictamente necesario. Además, si afecta a espacios compartidos, lo correcto es plantearlo antes en la comunidad.

Si ya tengo la maleta hecha, es tarde para instalar algo que vigile la casa

Es una de las excusas más habituales para dejarlo para el año que viene, pero no todos los dispositivos de EZVIZ requieren obras ni instalador. Una mirilla inteligente como la EZVIZ EP4 puede colocarse aprovechando el orificio de una mirilla convencional, siempre que las dimensiones de la puerta sean compatibles. Para interiores, cámaras como la EZVIZ H6c 2K se conectan a la corriente y se vinculan desde la aplicación. En exteriores, modelos con batería y panel solar como la HB8 Lite 4G Kit requieren fijación y configuración previa, pero evitan la necesidad de llevar cableado eléctrico hasta el punto de instalación.

Una alarma es suficiente, cámaras, mirillas y videoporteros no aportan nada más

Alarmas, cámaras, mirillas y videoporteros cumplen funciones diferentes y pueden complementarse. La imagen en directo y las grabaciones permiten verificar qué ha provocado una alerta, mientras que el audio bidireccional facilita comunicarse con quien se encuentra en la puerta o en la vivienda. Cuando las imágenes se han obtenido y conservado correctamente, también pueden ponerse a disposición de las autoridades para que valoren su utilidad.

“En periodos como el verano, cuando muchas viviendas quedan vacías durante días, contar con visibilidad a distancia puede aportar una tranquilidad adicional. Al mismo tiempo, es lógico que el crecimiento de los dispositivos conectados genere dudas sobre su funcionamiento, su configuración o la privacidad. Por eso, trabajamos para desarrollar soluciones sencillas que permitan a cada usuario adaptar su funcionamiento a sus necesidades y utilizarlo de manera responsable.” explica Zhili Pan, Marketing Manager de EZVIZ España.

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