
Sopra Steria, reconocido líder europeo en consultoría, servicios digitales y desarrollo de software, publica el estudio ‘From Click to Agent 2026’. Según el informe, realizado en ocho países europeos diferentes, España se muestra abierta a la ayuda de la Inteligencia Artificial (IA) en compras, siempre que el usuario mantenga el control, exista transparencia en los criterios de decisión y se garanticen la seguridad y la neutralidad comercial.
El comercio agentico, basado en asistentes de Inteligencia Artificial capaces de apoyar o automatizar decisiones de compra, empieza a consolidarse en el imaginario de los consumidores españoles. Sin embargo, su adopción avanza con cautela.
“La mayoría de los españoles ha oído hablar de los asistentes de compra basados en Inteligencia Artificial, lo que nos coloca en línea con otros grandes mercados europeos, como el Reino Unido, aunque aún estamos por detrás de Países Bajos o Noruega”, ha indicado Javier Lozano, Director de la Agencia de Retail en Sopra Steria. “El estudio confirma que existe una oportunidad clara para mejorar la eficiencia, el ahorro y la experiencia de los consumidores, pero también que el desarrollo de estas soluciones debe hacerse con rigor y garantizando el control, la transparencia y la confianza para que el mercado pueda escalar de forma sostenible”, ha concluido.
La aceptación de estos agentes se concentra en categorías percibidas como racionales y comparables. La mitad de los españoles estaría dispuesto a delegar sus compras tecnológicas en un agente de IA. Asimismo, el 39% aceptaría que sus decisiones sobre ropa o los contratos de suministro energético las tomase una máquina.
Sin embargo, son aún muy reticentes a delegar decisiones sobre cuestiones más sensibles. El 34% dejaría a los agentes de IA las decisiones sobre seguros; el 20%, sobre servicios financieros; el 18%, sobre alimentación; y solo el 9%; sobre salud. En este sentido, España se sitúa claramente por debajo de mercados como Alemania o Noruega.
El control del usuario emerge como la principal condición de aceptación. El 93 % de los encuestados quiere que el agente proponga opciones, pero que la decisión final recaiga siempre en la persona. Las fórmulas de automatización completa son residuales, lo que refuerza el papel del agente como asistente y no como sustituto del consumidor.
La confianza sigue siendo el principal reto. Las mayores preocupaciones en España están relacionadas con la pérdida de control del gasto, la manipulación comercial y los errores en las compras. Además, el 63 % considera que confiar estas decisiones a agentes de IA mayoritariamente estadounidenses o chinos supone un riesgo para la soberanía digital europea, aunque solo una minoría estaría dispuesta a pagar más por un servicio con mayores garantías.